Shogunatos y mierdas varias.
Necesito sacar la basura, y no me apetece daros el coñazo por el facebook.
Ahora mismo tengo un enorme precipicio delante y no sé si saltar o quedarme pendiendo del hilo en el que me estoy columpiando de un tiempo a esta parte. El cerebro me dice que tengo que dejar atrás lo que me hace daño, pero el estómago se resiste. Siempre he sido más de hacerle caso a mi cerebro pero, digamos que no me ha ido bien de esa manera.
¿Cómo diferencias cuándo hacerle caso a un lado u otro? ¿Cuál es la línea que te hace decir: ¡Basta!? ¿Dónde está la capacidad crítica que te grita al oído cuando parar y cuándo seguir adelante? ¿A qué huele el ano de un rinoceronte?¿PAONDE PU?
Al fin y al cabo creo que es más sencillo verlo todo o blanco o negro, las decisiones son más fáciles, pero llega un punto en que cuando pasas de largo por un camino, al andar unos pasos notas un vacío, al principio puedes ignorarlo, pero a veces se hace más y más grande y aparece el puñetero precipicio. Mi reacción ha sido pararme a contemplarlo con una sensación acuciante de querer hacer algo sin saber el qué, algo impresionante, algo como tirarse por él y despellejarse hasta las entrañas. (Todo esto es una metáfora, el precipicio no es real ¬¬.)
Al final creo que iré a pegar gritos al monte, seguro que se me pasa la tontería.
Muchos bechis. .l.

